En el reino de Gaia
Carolina Meléndez – Prensa Grafica – El Salvador - 12/8/2006

Un sonriente y carismático joven con acento francés le dará la bienvenida a su llegada al sencillo muelle del hotel protegido por manglares y sobrevolado por aves tropicales. Francois, su administrador, nativo de la región de Bretagne (Bretaña), en Francia, y quien trabaja en el hotel desde hace año y medio, lo recibirá con los brazos abiertos.

La Isleta de Gaia inició operaciones hace siete años, gracias a la pasión que surgió por franceses que llegaron a Guatemala en busca de un lugar para instalar un cálido hotel. Esta isla de arena fina, en la Barra del Jiote, parte del robusto canal de Chiquimulilla, siempre en el Pacífico sur, fue la elegida.

“Sucumbimos al encanto de esta pequeña isla tropical de una rara belleza y decidimos construir aquí un hotel siguiendo la magia del lugar: La Isleta de Gaia”, dicen sus propietarios.

Este mágico hotel franco-americano, de búngalos con vivos colores y techos de palma, se localiza a tan solo una hora de la frontera salvadoreña Anguiatú.

A sus pies tendrá infinidad de ninfas, mientras la música francesa se fusiona con el murmullo de las olas. La comida hará que termine de quedar cautivo, platillos franceses y sin faltar los mariscos.

Centenares de cocoteros y palmeras a lo largo de una playa que a la distancia se une con el cielo. Un bosque de manglares que bordea el canal por momentos inquieto. La abundancia y la variedad de peces, crustáceos, reptiles y aves acuáticas son los habitantes del océano que bordea esta costa.

Todo ello hace de este un lugar soñado. No habrá nada que perturbe su estadía.

Sus vecinos

Al igual que Monterrico (el reportaje de la semana anterior), la única manera de llegar es por lancha. No hay carreteras, ni siquiera calles. Es simplemente un pequeño islote donde también hay ranchos privados de lujo (que no son visitados con frecuencia) y los pocos habitantes que existen se dedican a la pesca artesanal.

Chiquimulilla y Las Lisas son los pueblos vecinos. El primero es el centro económico de esta región y en Las Lisas está el embarcadero donde los vehículos quedan guardados hasta su retorno.

Un hotel, una isla, donde puede convivir con la naturaleza. ¿Quiere ser súbdito de Gaia?

Back Retour Atras